- señora, que en la puerta hay un rojo que dice no sé qué de una mellada
- dígale que el negociado de medallas hoy no despacha… y mire si se lleva la plata, macero
[segundos depués]
- señora, que dice que la mellada no é’p'a’é, que’é la del Caudillo
- [la señora para sí: por la galeona... voy a sacar un bando que prohiba los rabitos de pasa: aquí la gente se acuerda de todo] eeehhh… que suba el rojo ese, macero, y le dice a Eveliomán que me monte, por lo menos, medio operativo… no me fío yo de esos tunantes manipuladores castristas…
[el rojo llega acompañado de dos medias parejas de la Policía Local]
- señora [lastimero], que me han subido en volandas…
- por su seguridad, querido munícipe, por su seguridad… en fin, usted dirá
- verá, es que vengo a ver si el Ayuntamiento le retira la medalla de honor al golpista Franco
- ¿a quién?
- a Franco
- pues no caigo… ¿cómo dice que se llama ese señor?
- Francisco Franco, el del Valle de los Caídos
- ah, pues si es de ese Valle, seguro que no está empadronado aquí; a mí, que se sepa, no me suena; ‘además, posiblemente, ya esté retirada, porque hubo un pleno hace años en el que se retiraron medallas a varios militares de la dictadura‘ [sic]
- coñes, señora, mucho celebrar las libertades de La Pepa pero… ¿me está diciendo usted que no sabe a ciencia cierta si el Ayuntamiento que preside rinde honores a un dictador fascista?
- ¡maceroooo! que el señor rojo éste se marcha ya
- pero oiga…
- tenga, querido amigo, aquí tiene de recuerdo un madroño oficial del 12, y no me haga rimas con la cosa que es made in laponia, fresquito, fresquito…
[las dos medias parejas de la policía local acompañan al señor rojo hasta la puerta]
[la señora por el gualquitalqui: 'Eveliomán, escucha, si al rojeras ese le sale una mellada en la escalera... te hago fijo en Corporación Dermoestética ¿hace?']
Las interferencias de los tambores doceañistas, celebrando la libertad, distorsionan el final de la conversación.



