Como la realidad cocinada es tan importante para la señora alcaldesa, se me ocurrió comprobar el impacto que su viaje ha producido en la prensa digital americana.
El hermanamiento es algo tangible, y se nota: usando los buscadores de cinco periódicos de Montevideo (El País, Observador, Últimas Noticias, La República y Uruguay al día), el portal de la ciudad y la página del Ayuntamiento, he obtenido siete noticias (1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7) que hacen referencia a ‘Cádiz’, aunque ninguna es demasiado extensa, incluyendo las que tratan solo de Carnaval.
En Bogotá la cosa no fue tan bien, y eso que la agenda estaba más cargada: buscando la palabra ‘Cádiz’ en ocho periódicos locales (El Tiempo, El Espectador, El Espacio, La República, El Nuevo Siglo, Portafolio, Vanguardia y El País), la página del Ministerio de Cultura de Colombia, la del Ministerio de Educación, la del Ayuntamiento de Bogotá y la del Festival de Teatro de Bogotá, solo obtuve cuatro menciones (1, 2, 3 y 4) y la mayoría con textos de menos de cincuenta palabras.
Como anécdota: Fanny Mikey, contratada por doña Teófila para el año que viene, ni siquiera nos menciona en su página web. Esta mujer no sabe que, mostrando tan poco agradecimiento mediático, aquí va a terminar actuando en un quiosco de la ONCE.
En total, buscando en doce periódicos, un portal, dos ministerios, dos ayuntamientos y un festival, durante un mes, el término ‘Cádiz’ ha sido promocionado en la web americana once veces gracias al viaje de doña Teófila; sin duda habrá alguna más, que añadiré a la relación anterior agradeciendo el esfuerzo de quien la encuentre.
No es ninguneo, pero podría decirse que la delegación gaditana viajó de perfil… y silbando.
La prensa gaditana, sin embargo, probablemente produzca, tan solo en tres periódicos y en menos de diez días, más de cuarenta páginas completas. La desproporción entre la relevancia del viaje en la realidad americana -donde se producía la noticia- y lo publicado en Cádiz -donde nos la contaban- es evidente.
Lo real no es lo que sale en los papeles, aunque sirva para hacer juegos de magia. Alguien debería explicarle a la señora alcaldesa de Cádiz en qué momento la exageración abusiva de la realidad se convierte en una mentira.



