Archivos mensuales: Marzo 2008

[interior avión | volando van... al Uruguay]
Sargento ‘Camballá‘ Castillo: Vamové, que semos uno monstruos, mecachindiés; el dosmídoshe, el dosmídié, y el dosmíocho: la Pepa, Colombia y el Celestino. Joén, fuimo a vendé uno, y nos han colao dó: pero qué listos que son estos colombianos… que digo yo que la jefa tendrá prevenías toas las contingenshias, que si no… vamo a plasnificá…
[el Sargento 'Camballá' Castillo saca su caja de colorines y apunta]
SCC [sigue]: le ponemo ‘Mutis’ a la valla del parque, que ya está pagá y… me llevo una… lo del premio, que es apañao… y… ¡listo!¡tú sí que vales! vamo ahora por el de Colombia… izamos la bandera, sí, ya verás que risa… le ponemo ‘Juan Valdez‘ a la otra valla, la del muelle, sí… ¿y p’al dosmínueve? avén… en el Uruguay… ¿el cumpleaños de Fleurquin? visto, menudo plan eshtratégico… ahora mismo voy a enseñárselo a la jefa…
[las horas pasan y el avión se interna en el cielo de la selva amazónica]
Melchor: ¿visteis a Castillo?
Alejandro: hace rato que no; estaba con la alcaldesa
Almudena: sí, la jefa le señalaba algo en el mapa ¿sabes qué era, Mabel?
Mabel: lo siento, he hecho voto de silencio, he parado el blog y ya no cuento nada estoy comiendo
Melchor: chica, tranquila, mira por la ventanilla: esto es la ley de la jungla
Almudena: uy, ¡mirad! ¿qué pone en esa pancarta gigante?
[un enorme cartel se extiende sobre las copas de los árboles de la selva]
Alejandro [leyendo]: gra.. cias… Teo… por… la carga… de trabajo
Mabel: ¡¿qué?!
Melchor: ¿y quien la firma?
Alejandro: a ver… un momentito… ¡los jíbaros!
Almudena: pordió, ¡¿y Castillo?!
[cuando miran hacia adelante, ven que una rubia acaba de cerrar la puerta del avión y que algunos lápices de colorín ruedan por el pasillo; el coro de la prensa gaditana retrocede incrédulo por la cola del charter; cuando la rubia les recomienda silencio extendiendo el índice sobre sus labios sonrientes, los periodistas convidaos, despavoridos, aporrean la puerta del retrete; 'ocupadooo', suena: son los concejales Romaní y Ortiz, temblando como un solo hombre, pero a dos voces]

Actualización: Mabel de La Voz Digital en su blog: ‘Los gastos de mi viaje (hotel, avión, dietas) los paga mi empresa y las facturas están a su disposición en el periódico, por si quisiera echarlas un vistazo’. No saben ustedes lo tranquilo que me quedaría si tuviera que borrar este post entero. O casi.

‘La imagen lo es todo’
Barbie, prob. apócrifo

En la era del teléfono móvil, la cámara digital y el correo electrónico, la señora alcaldesa de Cádiz se hace una semanita en las Américas acompañada de su troupe, los allegados y, quizá, de un afinado coro de voces doceañistas: Alejandro, Mabel y Melchor. A poco que hagamos cuenta, la presencia de tres periodistas en la gira de doña Teófila podría costar entre cinco y seis mil euros, dinero más que suficiente, por ejemplo, para comprar una bandera de buena calidad y evitarnos el ridículo patrio. Pero la decisión es justa: uno por cada empresa de prensa gaditana y tutti contenti, que diría don Corleone.

Dicen, además, que Doña Teófila va a poner alerones en el Ayuntamiento para que quepan todos los funcionarios destinados en el Gabinete de Prensa Municipal. No sería raro pensar que alguno de los que cobran en la nónima visible del Consistorio hubiera viajado también. Pero… ¿cómo justificar entonces el despilfarro de la ’subcontrata’ mediática? Si los reyes absolutistas viajaban con sus cortesanos [bufones incluidos], la ciudad que sonríe -a pesar de las agencias y de internet- lo hace con sus periodistas. Y eso que las manitas de oropel no se despistan en el Plan Urban.

Por si alguno anda pensando mal, quiero dejar constancia que los incorruptibles profesionales de la información gaditana no se dejan comprar por unos diítas de vacaciones en el Caribe y en el Mar del Plata, de teatro en chirigota, y en régimen de tutiplén-que-no-farte-de-: quede claro: la Señora Alcaldesa de Cádiz tiene los dos perfiles buenos, y no necesita de ninguna de esas triquiñuelas para verse favorecida por quien ha de contar sus andanzas a los amables votantes de a pie. ¿Y La Pepa?… la Pepa, sola. Mejor, gracias.

Cuando las rotativas suenan a cajero automático, la ética se queda muda.

Los siguientes noticias y titulares son absolutamente falsos; no los encontrará usted ni en La Voz Digital ni en el Diario de Cádiz. Pero en la dimensión Martínez

análisis preliminar del CSI sobre la bandera rota:
1. don Antonio Castillo la estaba pisando
2. don Pepeblás se ahorró unos eurillos
3. los Concejales más jóvenes le dieron demasiado fuerte a la. . . manivela
4. con fuerte viento de levante, la Plaza de Sevilla no es el Perejil
5. alguien improvisó con algo importante

el banderazo de salida para el Cádiz del 2012 termina en siete; agotada dicha terminación en los cupones de la ONCE: ‘hoy toca, hoy toca’, se murmura en el banco de la oposición.

las costureras de Cádiz se alistan al unísono en la Milicia Nacional: don García-Agulló convoca el Premio Cortes de Cádiz al Mejor Puntazo ‘Frederico Segggompe Egpaña’.

gran carestía en el precio del capirote tupido y del babero; la oposición optó por el recoge-babas modelo ‘para-Teo-que-me-parto’, que lleva depósito king size; el equipo de gobierno pujó por los capirotes ‘doble-capa-anónimo-total’, menos el Teniente Concejal Ortiz, que como es invisible, no usa; en el dique se festejó el encargo de las dos unidades para el señor Castillo.

la señora alcaldesa ha desmentido que alguien, en el acto de izada de la bandera nacional, gritara: ‘Dios es rojo, y el hombre del tiempo un sociata traidor’; también ha dejado claro que la quema masiva de cabañuelas en las dependencias municipales no es consecuencia directa de su acción de gobierno; en el mismo acto, el Teniente Concejal Ortiz prometió solemnemente no volver a darle al manubrio.

el camarada Trillo felicita al Teniente Concejal Ortiz por su patriótica acción nocturna del 19 de marzo. ¡Viva el Perejil! ¡Viva Sevilla! ¡Vivan Honduras y Santander!

en su cruzada permanente contra las inclemencias climatológicas, la Señora Corregidora de Cádiz ha ordenado que la Milicia Nacional de la ciudad sea armada con acerico cargado, grapadora, cinta velcro y de la gris y que a cada unidad se asigne una máquina Singer con ruedas y de las grandes; el Teniente Concejal Ortiz lucirá banda al bies con linterna de acomodador y repuesto de pilas; hágase.

bandera en Cádiz provoca lluvia de banderillas; los diestros resultaron heridos, los zurdos… descojonaos; pitones abstenerse; gracias.

declaraciones apócrifas de Carod-Rovira: ‘yo no hubiera tenido cullones; cacho con la Teo, noi, qué manera de tratar la bandera’

en algún lugar del Rh: ‘oye, Patxi, que estaba yo pensando que si izamos también una nosotros aquí, en Bilbao y tal; y a ver si fichas a la rubia ésa, la ostia tú, qué monstrua: lo hace legal y todo, chico, sin que la correteen y tal; eso lo hace el lehendakari y termina en el calabozo y sin txapela, oyes’.

En la última semana constitucional, el Ayuntamiento de Cádiz, velando por reforzar sus vínculos con Iberoamérica y gracias a una gestión personal del concejal Castillo -en plena clarividencia geográfica-, reservó a Finlandia el papel de país protagonista. El equipo de gobierno municipal prepara ahora el siguiente capítulo de su culebrón doceañista.

[estratosfera noche | en un avión sobre algún lugar del Atlántico]
- oiga, Romaní -dice doña Teófila- ¿qué hace Castillo?
- tiene los cascos puestos con el curso de finlandés que usted le compró; parece dormido
- ¿el que traía escafandra? -dice ella
- sí, pero la escafandra se la confiscaron en Jerez
- ¿y eso?
- no cabía por el escáner
- ah, bueno -entorna los ojos-; hay que ver lo que se esfuerza este hombre -dice ella
- ¿manda alguna cosa más, señora?
- no, nada, gracias; retírese
[Romaní se aleja hacia la segunda clase]
- pero ¡chico! -grita ella de repente
- ¿sí? ¿diga? -Romaní acude de nuevo
- ¿y cómo lo oye? -pregunta intrigada
[el pasaje chista intentando dormir]
- le ha puesto una pajita a la casete y con dos vasos del Danone…
- no me diga más, Romaní, lo que se aprende en Cultura ¿eh?
- y en los viajes, señora -apostilla el concejal
- sí, y en los viajes -doña Teo se relaja por fin y vuelve a cerrar los ojos, esbozando una enigmática sonrisa
[Romaní llega a su asiento, contiguo al que ocupa el Teniente Concejal Ortiz, insigne patriota de la Acción Nocturna del 19 de Marzo]
- ¿qué te dijo la jefa, Nacho? -dice Ortiz
- preguntó por Antoñito
- normal, yo también estoy preocupado -replica-; menos mal que la azafata no le dejó sentarse junto al piloto ¿eh?
- sí, aunque con él nunca se sabe: esto del batallón expedicionario no está pagao
[el runrún de los motores amortigua las ganas de hablar]
- oye
- qué
- si ves renos o hielo por la ventanilla… me despiertas, ¿vale?
- tranquilo, Juanjo, hemos tomado medidas
[mientras contesta, el concejal Romaní se palpa con disimulo los calcetines de neopreno y siente las dos estampitas de San Cristóbal que el municipio ha incluido en el neceser oficial; 'tiene que ser suficiente', dice por lo bajini, 'tiene que serlo'; solo él sabe entonces que la brújula de dotación que Pepeblás alquiló en El Millonario lleva dos meridianos bailando atacá el chiki-chiki]

La señora alcaldesa ha decidido que, tras el ridículo de la izada de la bandera nacional, lo mejor sería poner tierra, o mares, de por medio. El Ayuntamiento de Cádiz, esta vez con el equipo casi al completo, parte a hacer las Américas.

Cádiz invita a Bogotá a participar en el bicentenario y se hermana con Montevideo. La Voz Digital
La alcaldesa Teófila Martínez viaja este sábado a Iberoamérica para participar en ambos actos. Habrá contactos con empresas y agentes sociales

Tras el despilfarro de comprar tres banderas para dejar una, la comitiva [viajan buena parte de los implicados y los allegados] va a pasar, por lo visto, una semanita en sudamérica. Antes del verano, subirá la zona azul, ya verán. Y de excusarse por el maltrato infringido a la enseña nacional… nada. Caribe, Mar del Plata y cha-cha-chá.

Curiosamente, La Voz Digital de Cádiz publicó la noticia en la tarde de ayer, pero ya hoy no era accesible con facilidad. El Diario de Cádiz ni se coscó en su edición para internet. Está visto: el disimulo paga mucha publicidad.