Archivos mensuales: Febrero 2008

A un político le sobran los horizontes de sucesos, la poesía sufí, la receta del gazpacho y la constante de Planck. Le basta con saber sumar. Ayudan una cintura torera y algo de vaselina, que los pitones públicos son bizcos y a veces pinchan donde no se ve. Pero con un igual por meta, unos cuantos mases y menoses por meccano y algo de descanalle, el que gana es el que vota, que a fin de cuentas es quien padece la sisa bajo la raya de sumar.

La ecuación del 12 es sencilla :

Ministerios + Zarrías + Diputación + Teófila = Cádiz2012

Pero … ¿qué sucede cuando alguno de los sumandos quiere lucirse en un solo lado de la fórmula?. Verán :

Ministerios + Zarrías + Diputación – Cádiz2012 = -Teófila

Y como decía el pasodoble, que traducido resulta que las instituciones, aliviándose o dispersando esfuerzos en el Bicentenario, lograrán el fracaso de los fastos y el fin de la égira Martínez, porque, aunque nadie empuja a la señora alcaldesa a saltarse los iguales, en esa musiquilla ya suena un eco de haraquiri :

tutti : Casa de América abrirá en Cádiz su primera delegación [18 ene]
solista : Cádiz tendrá una Casa de América y otra de Iberoamérica. La Voz Digital [2 feb]

tutti : Los viajes en el Vaporcito del Puerto se incluirán en las actividades para la celebración del Bicentenario. La Voz Digital [15 feb]
solista : El Vaporcito realizará paseos nocturnos por la Bahía los viernes de julio y agosto [27 feb]

Si cuentan, sabrán que no pasan dos semanas desde el anuncio de alguna iniciativa del Consorcio hasta que, en el Cádiz-espejo de la dimensión Martínez, aparece su clon asegurando a la alcaldesa una exclusiva casita de papel de periódico. ¿Nada queda ya del espíritu doceañista que unió a nobles, burgueses y pueblo en busca de un objetivo común?, ¿se nos afrancesó la corregidora?, ¿y el desperdicio de sinergia?. En fin, la matemática de la sinergia es cosa de secundaria y, en San Juan de Dios, el catón de la aritmética parece que lo redacta un ditero con aires de divo. Allí, a tanto, no se llega.

Es la táctica del marcaje al hombre, como hacían con Mágico González los jugadores de la otra camiseta. Habrá que pensar en qué equipo está jugando esta señora; quizá, llegando las bodas del 12, además de lucir su pamela de madrina -cosa que le toca por anfitriona-, doña Teófila pretenda salir en la foto vestida de novia, de novio, de camarera y de cura. ¿Y de pastel? De pastel, en el 13, ni las migas.

La gaviota es una carroñera : obtiene su alimento de la basura ajena. Es ornitología popular. Se sabe en Cádiz y en Génova, esquina Zurbano, digo yo : ciencia popular, y -con cabeza y corazón- hay quien pinta un par en su logotipo. Los refranes son ruines : el libro de los gustos está tan escrito que rebosa [ciencia popular] hasta por las solapillas.

También es ciencia popular que la paloma, menos para la ornitología conservadora, es símbolo de paz, y no de libertad. Pero Teófila en el cantón construye su mundo paralelo, y entonces cuadra : es la dimensión Martínez, país donde el palomo es un animal libertario tanto o más que el Capitán Trueno o que Superlapa Caleti, la acorazada heroína que nunca fichó la Marvel.

CADIZ 1812-2012: Bicentenario de la Constitucion Española
De esta forma, la idea final es un pájaro, como símbolo de libertad, incrustado en una especie de jaula, como símbolo de la opresión.

La Alcaldía de Cádiz encarga un monumento para commemorar la Constitución de 1978 : un palomo posado, con forma de cárcel, que es obra de Luis Quintero. El concepto de la libertad del artista Quintero es popular, pero no del pueblo, y su obra es de galería que no de plaza. Tristeza producen los pájaros que no vuelan; sorpresa sobra en la manera de celebrar esa fiesta que es la libertad en España, tras los vuelos rasantes del caudillo, así, cautiva de sí misma -quizá dirán; sospecha y grima -en los pellejos- si se observan los barrotes y la cosa vacía que la habita, como un alien carroñero, dispuesto a almacenar en su entraña la Sección Femenina y el Corpus Christi, los recortes de derechos civiles que el miedo al terrorismo escalpela en el espíritu de nuestra Constitución [la victoria sutil que concedemos al terrorista, al parecer, sin daño ni alerta], las leyes que no son leyes de gente de bien [que, como se sabe, son ciudadanos mejores que la gente de regular o que la gente de casi-casi], los sí pero no tanto, la desfachatez, el todo vale, las catástrofes, la dieta de las gaviotas… ¿las gaviotas? Ánsar return. Y más averío.

CADIZ 1812-2012: Bicentenario de la Constitucion Española
La alcaldesa también ha confirmado el lugar exacto de ubicación del monumento. Finalmente será frente a la actual delegación de Hacienda y Agencia Tributaria, y no frente al edificio de las Puertas de Tierra, como estaba previsto en un principio.

El monumento es un guiño del imaginario popular… gaviotero : su embrión fue un hombre descabezado [no pensar : ¡vivan las cadenas!] que transmutó en palomo aterrizado como ángel tras botellón [apropiar valores ajenos : Picasso sueña]. Pero era tan enorme el diseño original, tan mal plantado y de subliminal tan evidente que la propia doña Teófila lo encogió y -como la dimensión Martínez es tuneable- ahora lo destina a un rinconcito de la Plaza de la Constitución, donde, a la sombra de la Delegación de Hacienda, puede que pase tanto más desapercibido : hacia el fisco nadie mira, ella lo sabe.

Falta saber si el Consistorio -arrepentido, pero sin el coraje suficiente para rectificar- proveerá biombos tupidos para escamotear la instalación o si Protección Civil invitará a los viandantes al uso de gafas estilo Steve Wonder o repartirá gotitas de colirio, a granel. Lo que es seguro es que el palomo constitucional de doña Teófila ya se alivió antes aún de posarse en Cádiz. Y me da que, abducidos en el recortable sin guía que es la dimensión Martínez, de esa peste no nos liberta ni un tranvía de zotal.

La suerte del loco es pensar que el frenopático es su refugio; la virtud del que se cree sitiado hace hogar de un baluarte. Tirabuzones. Con las bombas que tira Monsieur Gaspar Zarrías, doña Teófila salta tirabuzones, y hace dobles mortales, y piruetas carpadas a montón de euros por chapuzón.

Cádiz tendrá una Casa de América y otra de Iberoamérica. La Voz Digital
El Ayuntamiento decide cambiar el nombre de su proyecto para evitar caer en duplicidades.

Es La Pepa borroka tan propia de los españolistas [¿tú?, pues yo más], de los integradores de la nación patria [dame, dame, pero en la foto salgo yo]. Menudo pendón nos cuelga de la almena : no pasarán, dice; yo [ella] o el caos, perdón, le chaos.

Así que inundemos los glacis con inversiones duplicadas y espantemos al rey mago [alors, le roi magicien] arrojando sus ideas por la barbacana. Sus y a ellos, dice el Castillo, don Antonio.

Más allá de la Puerta de Tierra, el invasor se hace el francés cuando en Cádiz -dice la copla- hay que mamar; la diferencia es sutil, pero tal nos va que, no siendo lo mismo, lo mismo da.

Más seda para la mona. En alguna parte del gen político del español vive una modistilla casposa. Las obras que cimentarán el siglo 21 no han comenzado aún, y los plazos tiemblan en las certificaciones. Las mejores ideas se acogotan en los despachos : aquí, la sepsis intelectual es una forma de hacer política. No hacer, no cambiar, ni aún en el respeto a lo mejor de nuestro pasado.

A la moda de 1812. La Voz Digital : ‘Nada como vestirse de piconera para sentirse en la piel de una de aquellas mujeres que tuvieron que defender su ciudad de las acometidas de los franceses’.

Y la tristeza que produce la ausencia de sorpresa. García-Agulló parece alérgico a las piochas, pero no a los pedales de la Singer. Ni a los madroños a granel.

Sic transit. Es la era del pintalabios. Camufla para que no te vean. Oropel y telebasura.